Como es de público conocimiento, a lo largo de la gestación de este equipo se han generado diferencias en el seno del grupo. No sólo en lo que respecta a la edad y al aspecto físico sino que la diferencia más importante se nota en la forma de vivir: me refiero a los hábitos, las costumbres, las opiniones y las posturas. Ya todos sabemos cómo están conformados los grupos, pero para que no haya confusiones, voy a detallar los integrantes de cada uno:
Los Pibe': Negro, Diego, Tomy (o “Manteca” para mi), Bubu, Zequi, Tomy Sirvarjer, “Totono” Acquisto, Juancho, Calenta y Rodri (aunque se ha dudado mucho del mismo por su estrecho vínculo con integrantes del otro bando).
Vieja Guardia: Rueda, Buffo, Escandinavo, el Profesor, el Doctor, Nano y Fefi.
Una mención especial merecen dos “comodines” en todos los desafíos planteados: “Pusinelli” Augeri (dicen que tiene casi 30 pero nunca se constató), Jona Leder (dicen que aún sigue con gripe en la casa pero tampoco se constató). Tampoco me olvido del amigo de todos..., el gran “Bebilacua”, que si estuviese en actividad estaría en el grupo de los más jóvenes, sin duda.
Para justificar la afirmación establecida al comienzo de este artículo, voy a comentar algunas cuestiones puntuales que generan las diferencias planteadas:
1- La actividad post partido. Al término de los partidos en los que Horneros es local, los “maduros” del plantel suelen “tomar la leche” en la sede con sus esposas e hijos, mientras que nosotros estamos tomando una cocucha, algunos fumando un puchín y planificando alguna salida para la noche. Otros de los más purretes andan con sus novias pero ese es otro tema..., todos nos confundimos alguna vez.
2- El gusto futbolístico. Es notorio que a la Vieja Guardia le gusta el pelotazo y quedó demostrado en el último encuentro. No tienen juego, no les gusta el buen fútbol como a la juventud. Además, durante todo el partido intentan amedrentar a los más jóvenes mediante golpes sin pelota, obviamente amparados por el “árbitro” Loncharich.
3- Noche previa al partido. Es realmente un problema para muchos del equipo que les gusta el anochecer (esto incluye la madrugada también), el alcohol, el boliche y no pueden abandonarlo. No voy a dar nombres porque no quiero que exista una represalia por parte del DT. Diría que prácticamente son todos del grupo de los más jóvenes, aunque hay varios de la Vieja Guardia que han aparecido con olor a vino y whisky. Debería darles vergüenza..., la etapa de “El Cuartel” ya pasó muchachos!!!
4- La pretemporada. Mientras que los más viejos disfrutaron de los días de playa con sus familias, los más jóvenes hicieron la pretemporada en Villa Gessel pero no se disfrutaba del día, sino de la noche. Los más peligrosos en este sentido son el Sr. “Manteca” Melamed y Rodrigo “Cabeza” Agesta. (Ver foto)
Podría seguir enumerando más diferencias ya que realmente somos un grupo muy heterogéneo en cuanto a las edades. Sin embargo, también hay cosas en común, como las ganas, la buena onda, el compañerismo y el sentimiento por un lugar que nos vio crecer a todos.
Para mi es un orgullo ser parte de este equipo y obviamente que quiero ganar todos los partidos. Sin embargo, no me quiero olvidar de algo fundamental, de DISFRUTAR. No importa que perdamos, que juguemos mal (DT no me mate), que estemos en la "A" o en la "B", lo más importante es la relación que se gesta entre todos nosotros encuentro tras encuentro, que cada uno se sienta cómodo y a gusto en el lugar que le toca ocupar. Estoy seguro que así las cosas salen bien y no sólo dentro de una cancha sino en el vida.
Un fuerte abrazo para todos.
Toti.

El primero llegó luego de una mala entrega de Rueda a Bubu en la mitad de cancha. La jugada prosperó y terminó con un remate de larga distancia que Rodri Agesta –tal vez molestado por el sol de frente- no pudo desviar. Un golpe duro al que se le sumó otro cuando un cambio desde la izquierda encontró solo a un rival por el otro lado y su tiro cruzado se convirtió en el segundo tanto del visitante.
Las primeras señales fueron buenas: mucha presión, dominio de pelota y rápidamente Aranjuez estaba todo metido contra su arco. El Melli Diego estaba muy activo y fue él quien generó un agarrón que el árbitro esta vez sí cobró adentro. Penal que Rueda convirtió en gol y a buscar el empate.
Así fueron llegando uno a uno los goles. Los primeros se festejaron, pero a medida que la cuenta se iba engrosando lo único que importaba era saber hasta cuántos llegaría la figura de aquel equipo de Horneros que peleaba los primeros puestos de la categoría de 9 a 11 años. En ese momento, los de La Pista y Caseros jugaban con una increíble camiseta blanca con una franja azul horizontal, al mejor estilo Gimnasia y Esgrima La Plata (a contramano con la tradición rojinegra que se instauró luego a través de los años).
